PAU Y MARCO DESPUÉS DEL POSTRE

TE AMO

miércoles, agosto 30, 2006

PAU DE LOS ESPÍRITUS

Hace unos años se le entregó un Oscar Honorario (o algo así) a Federico Fellini por su trayectoria y su carrera. Subió a recibir el galardón y a hacer el correspondiente discurso, y comenzó a hablar mientras su esposa, Giulietta Masina lo observaba y escuchaba como siempre. De pronto, pareció que el teatro quedaba a oscuras y sólo había una luz que los iluminaba a los dos. Él se emocionó, ella se emocionó más, él lloró y ella ya lloraba desde hace un rato. Y él, interrumpiendo el improvisado discurso, comenzó a decirle que no llorara, le pedía a gritos que no llorara y ella sólo aplaudía y lloraba. Y la luz seguía alumbrándolos sólo a los dos. Iluminándolos y haciéndonos ver cómo podía existir un amor tan inmenso. En ese momento para Fellini, uno de los directores de cine más importantes de la historia, estudiado en universidades, aclamado por la crítica y el público, respetado por todos y admirado por más, sólo existía su ella, y sólo quería mostrarle que todo lo había hecho por ella, que su carrera no era nada sin ella, que sus imágenes onírico-mágicas sólo tenían sentido si ella las veía, que cada minuto de película rodada sólo había sido rodado por y para ella, que así rodaron los años, like a rolling stone, y a rodar y a rodar y seguir rodando películas, emociones, vida, sueños y los ojos de Giulietta tras cada palabra. Y parecía que el momento no terminaría nunca, que las cámaras se cerraban para mostrar cuán grande era su amor, su italiano amor, su intenso amor, su rodante amor. Y así el momento sirvió para renovar sus nupciales votos de amor. Y volvieron a decir Sí, acepto y cómo no vamos a aceptar, si estamos a punto de cambiar la historia, si lo nuestro pasará a la historia como un hito cinematrográfico, y así parecen las cámaras para decirnos que aceptamos, que nos aceptamos y que el amor durará, rodará, que tanto amor no nos separará, y que sentiremos cómo las luces nos apuntan sólo a nosotros, mientras el entorno se transforma en público y el lugar se vuelva un teatro de ópera oriental, gigante y transmitido a todos los países donde haya gente que crea que el amor es inmenso, que suena fuerte y que retumba por los pasillos, entre las butacas y recorre los parlantes de las salas de cine multimediales.

6 Comments:

  • At 12:19 a. m., Blogger mahaya said…

    No es Fellini uno de mis autores favoritos, pero si que tiene algunas peliculas fascinantes.

     
  • At 9:12 a. m., Blogger klimt said…

    linda historia de amor

    ahi si que, "como de pelicula"

    lindo saber que existen amores, vidas asi, para no perderse en el camino...

     
  • At 12:22 p. m., Blogger Mumiç said…

    genial
    por cierto odio a la gente que dice "felinesco" o "almodovariano", no tiene nada que ver pero pero pero

     
  • At 1:42 p. m., Blogger Lunaria said…

    No conocía lo que has contado. La verdad es que no sigo mucho la ceremonia de los oscars aunque me guste el cine.
    Cuando dos se aman es muy difícil de ocultar. Sucede como con el dinero.

     
  • At 7:21 p. m., Blogger Sandra Becerril said…

    Q románticos!!!! Eso es amor del bueno... a mi sí me gusta, auqnue no he visto todas sus peículas

    saludos!!!

     
  • At 11:48 a. m., Anonymous daniela gracia said…

    siempre es un placer recordar a un maestro como Fellini, y mas con ustedes y sus palabras llenas de amor

     

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